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EL CICLO ETERNO Recoger la basura en silencio – antes, hoy y en el futuro
05 Octubre 2020

EL CICLO ETERNO Recoger la basura en silencio – antes, hoy y en el futuro

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En agosto de 2020 la start-up americana Nikola firmó un contrato de entrega de 2.500 bastidores de su nuevo camión eléctrico al especialista de recogida de residuos Republic Servicies. Un gran negocio, ya que el pedido puede duplicarse en muy poco tiempo. Este negocio ha dado la señal de partida para una electrificación internacional de nuestros camiones de basura, que pueden finalmente llevar a cabo su actividad nocturna de eliminación de nuestros residuos de forma bastante silenciosa.

Pero esta idea no es nada nueva, ya que camiones de basura con motores eléctricos existen desde hace muchos años.

Ya en 1909 la empresa alemana Namag-Lloyd ofrecía una tractora eléctrica que podía tirar un gran semirremolque para recoger basura de todo tipo, y de esta manera realizar este trabajo por la noche sin ruido. Poco después la también alemana Justus Christian Braun ofrecía un artilugio semejante, basado en un tren delantero eléctrico de dos ejes, con dos motores eléctricos en los bujes de las ruedas delanteras. Este vehículo tiró de un gran remolque especialmente preparado para la recogida de residuos, diseñado y fabricado por el fabricante suizo Ochsner, con 28 depósitos del mismo tamaño para el equivalente de 50 litros de volumen. También existía una versión más compacta, con un tren delantero eléctrico de un solo eje más dos pequeñas ruedas de apoyo si se desconectaba de un gran semirremolque.



El concepto del tren delantera eléctrico consistía en cambiar completamente el eje delantero en un carruaje de caballo y de esta manera convertir cualquier carruaje en vehículo eléctrico. La empresa alemana Elite denominó su modelo de estas características el caballo eléctrico.

Estos trenes delanteros eléctricos también se usaron mucho en París, todos ellos procedentes de la empresa italiana F.R.A.M., modelos que durante muchos años realizaron su servicio como vehículos de recogida de basura o de limpieza de las calles. La empresa se instaló en 1902 con una sucursal en París, colaborando en aquel entonces con el fabricante nacional DeDion Bouton. El sistema del tren delantero denominado Cantano consistía de un eje, una plataforma giratorio, un conjunto de baterías encima del eje delantero y un motor eléctrico de corriente continua, propulsando las ruedas delanteras: La reducción del ruido fue un tema importante en aquellos años. Estos vehículos estuvieron en uso aún después de la primera guerra mundial.

En Inglaterra destacaron las empresas Ransomes Sims & Jefferies con sus camiones eléctricos Orwell, que también recibieron la carrocería de recogida de basura, la empresa Guy, uno de los pioneros en el sector, más la empresa G.V. Electrics, camiones producidos en Birmingham con patente americano. Estos vehículos estuvieron en servicio en muchas ciudades británicas, desde Escocia a Irlanda, desde el norte de Inglaterra hasta el sur. Ya en aquellos años 10 y 20 se separaron los residuos, los vehículos solían tener diferentes recipientes, y, de todas formas, tanto metales como cristal, papel y telas ya fueron recogidos de antemano por los pequeños trapiceros.



En los años treinta y cuarenta circularon en Berlín y alrededores un centenar de camiones eléctricos de las marcas AEG, Bleichert, Bergmann, Maschinenfabrik Esslingen y algún que otro fabricante más, bastantes de ellos con carrocería de recogida de basura o limpieza de calles, una gran ventaja para los habitantes de las diferentes aéreas, que aún hoy recuerdan con agrado estos vehículos tan silenciosos.

En Inglaterra la empresa Shelvoke & Drewry ofreció entre 1921 hasta 1991 diferentes vehículos eléctricos como camión basura. El modelo Freighter, ya presentado en 1923, destacaba por su chasis de perfil bajo con ruedas de reducido tamaño, además no contaba con volante, sino con una palanca para dirigir el vehículo.

De la misma época data la empresa francesa Sevel, especialista de vehículos eléctricos, que ofrecía entre 1925 a 1977 miles de vehículos eléctricos de diferente tamaño y potencia, también muchos modelos para la recogida de basura. El origen de esta empresa fue a razón de los concursos para apoyar el uso de carburante nacional, que se celebraron en Paris cada año entre 1923 y 1926, con gran apoyo a los vehículos eléctricos. A raíz de ello se formó la empresa Sovel, con el total apoyo del consorcio bancario Schlumberger.



A principio de los años ochenta el taller S.I.T.A. de París desarrolló con su modelo 18-36 uno de los pocos camiones eléctricos de entonces con una carga útil encima de las dos toneladas. Se utilizaba un bastidor Renault. Varias unidades con un motor Leroy-Somer de 40 CV y baterías con capacidades de entre 750 y 1050 amperios/hora entraron en servicio, con una autonomía de unos 160 kilómetros.

La empresa británica Electra ha recibido un contrato procedente de la ciudad de Manchester para electrificar gran parte de su flota de vehículos de recogida de residuos. El concepto es crear vehículos que sin reducción en carga ni en autonomía sean totalmente limpios y silenciosos.

La empresa suiza Futuricum, que desarrolla vehículos eléctricos junto con la renombrada empresa Larag, marca especialmente la eficiencia de sus vehículos. Sobre todo, en el servicio de parada/arranque, tan típico en los vehículos de recogida de basura, gracias a los potentes motores eléctricos capaces de recuperar energía en las frenadas más el sistema muy estudiada de el compostaje de los residuos en el mismo vehículo, se alcanza una eficiencia singular. Y los vehículos gustan mucho a la población debido a su silencio. Otros datos son su carga útil de unas 10,5 toneladas más una autonomía óptima de unos 570 kilómetros.



Actualmente también se propone el uso del hidrógeno en este tipo de vehículos, combinando los motores eléctricos con la pila de combustible, un tipo de batería mecánica que no acumula. Una combinación con una larga historia por detrás, que, tras ser descartada durante muchos años está de nuevo en la mirada como propulsión del futuro.

Pie de fotos:
Portada: Nikola camión eléctrico. Sobre esta base se va a desarrollar el modelo para la recogida de basura     Foto: Nikola
01: Namag-Lloyd de 1909   Foto: Archivo Manz
02: El tren delantero eléctrico con motores en las bujes de las ruedas delanteras de Justus Christian Braun, con semirremolque desarrollado por Ochsner/Suiza. Foto Archivo Manz
03: "El Caballo Eléctrico" de la empresa lemana Elite d elos años veinte  Foto: Archivo Manz
04: El tren delantero eléctrico F.R.A.M. Cantano de Italia  Foto: Archivo Manz
05: El Orwell de la marca Ransomes, S¡ms & Jefferies de 1918  Foto: Archivo Manz
06: Sovel francés de los años cuarenta  Foto: Archivo Manz
07: Irizar e-Truck de España  Foto: Irizar
08: Iveco 140 E25 para la ciudad de Barcelona  Foto: V. Christian Manz
09: El prototipo de la nueva start-up británica Electra   Foto. Electra
10: Futuricum Collect 26E desde Suiza  Foto: Futuricum
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